El ángel se ha caído

Deambula harapiento por solitarias calles cubiertas de frío.
Mientras sus zapatos roídos por el tiempo caminan hacia ningún sitio,
el recuerdo de una vida pudiente, ya lejana, le invade por dentro.
Aquella felicidad alimentada por sus seres queridos parece haberse ido.
Sus días son segundos desnudos de tiempo como los de un crucero eterno.

La esperanza ilumina la única farola de esa noche oscura.
La ciudad se alza como fortaleza de un antiguo castillo.
Sus puertas permanecen cerradas, también sus ventanas.
De repente, vislumbra en el horizonte una chabola,
sentada en una pequeña colina, parece que le llama.
Paso a paso, la choza es cada vez más cercana.

En ella, vive una mujer anciana de dulce mirada
que al verle le presta sus manos tendidas,
pobres pero al mismo tiempo ricas,
con ansias de repartir, con deseo de compartir,
llenas de generosidad, rebosantes de comida.
Y con un gesto, le invita a entrar, a curar sus heridas.

Son las puñaladas de la soledad que le han alejado de su paz.
Su única enfermedad es la tristeza desnuda de ayuda.
Como un juguete olvidado, arrinconado, despreciado,
entra, cabizbajo, tiritando, pero al mismo tiempo aliviado.
Porque en esa noche helada, su techo ya no será el cielo.
Podrá cobijarse confortado por el amor humano.

La comida acallará el hambre,
Una vieja manta enmudecerá el frío.
La amistad llenará el vaso,
que ya jamás volverá a estar vacío,
como un colegio sin niños.
La igualdad reinará por un rato
en esa casa donde todo es compartido,
donde el dinero no hace amos ni tampoco esclavos
y la fantasía es quien ofrece los mejores regalos.

Unas campanas suenan.
Es el teléfono de la anciana.
Se lo entrega sorprendida.
Lo toma y oye una voz conocida.
Sus lágrimas de alegría
se escurren por su faz sucia.
Se le han congelado las palabras: Es su hija.

Se agacha y recoge el ángel de la guarda.
Del pesebre, parece haberse caído.
Lo coloca en su sitio.
Hoy es día veinticinco
Navidad, cuando nació el niño.

Se siente feliz, no todo está perdido.

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Una resposta to “El ángel se ha caído”

  1. Batería de palabras ofrecida por los alumnos y la que ha servido de base para confeccionar el poema: HAMBRE, RECOGER, REPARTIR, COMIDA/ALIMNETOS, ROPA, FRIO, ZAPATOS, JUGUETES QUE NO JUGAMOS, POBRE, RICO, AYUDAR, RESPETAR, IGUALDAD, AMISTAD, FELICIDAD, AMOR, PAZ, DINERO, CASA, DAR, REGALAR, ENTREGAR, PRESTAR, COOPERAR, COLABORAR, ALEGRÍA, ENFERMEDAD, PERDONAR, SOLEDAD, TRISTEZA, MANTA, TELEFONO, CRUCERO, HOTEL, COLEGIO, CHABOLA

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